Diario Nuevo Sol conversó con el exministro de Educación Juan Cadillo, quien analizó algunos de los desafíos del gobierno entrante en el sector
El plan de gobierno de Keiko Fujimori habla de construir 3,000 colegios y reducir en 50 % la brecha de infraestructura al 2031. ¿Es factible?
Ese número de colegios sería insuficiente. Y superar la brecha en infraestructura implica también pensar diferente. Hay que replantearnos cuál es la mejor. No se trata solo de hormigón, cemento y fierro, sino de repente de materiales prefabricados adaptables. Desde hace bastante tiempo, hay un interés del propio ministerio en generar módulos, pero en los cambios de gestión varias de estas cosas se desinflan. Hay que pensar diferente, pensar en módulos para la costa, sierra y selva, teniendo en cuenta lo que eso implica.
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El plan también habla de ampliar el Programa Nacional de Becas. ¿Qué opina al respecto?
Creo que tenemos que sostener las becas y colocarlas dentro de un tema estratégico para nuestro país. Yo plantearía que primero haya una planificación adecuada; saber qué tipo de profesionales, carreras u oficios debería financiar el Estado. Esto, para conseguir profesionales que aporten de manera significativa a nuestra realidad.

Lo segundo es ser conscientes de que nuestro país no está industrializado. Muchos profesionales orientados a la investigación en tecnología, biología o a los diferentes campos de la ciencia, no consiguen trabajo. Muchos becados regresan a nuestro país y no consiguen emplearse porque no tenemos industrias que puedan aprovechar ese potencial humano.
¿Qué le parece la Ley de pensiones dignas para los maestros cesantes y jubilados, recientemente promulgada?
Yo creo que es algo importante y que estimula. Hay que ser conscientes del enorme trabajo de los profesores. Lo que nos interesa es que estén bien formados y que tengan una perspectiva a futuro. Esta perspectiva implica que el Estado no los va a abandonar luego de dar parte de su vida trabajando en las escuelas en favor de nuestro país.
Es clave seguir la formación en servicio. Para esto, es importante tener una formación que sea mixta: presencial y virtual. Se está confiando bastante en los sistemas virtuales. Pero habría que ver si efectivamente están rindiendo frutos. Yo sugeriría, en el caso de la formación y capacitación en servicio, ir a un sistema dual.
¿Qué otros aspectos debe considerar el gobierno entrante para mejorar nuestra educación?
Tenemos que ver tres dimensiones importantes. La primera está orientada a la formación inicial de los profesores, que se ha descuidado bastante. Un estándar superior en las instituciones de formación en educación implica que pasen al licenciamiento.
Lo segundo es el propio currículo. Es clave es que esté orientado a las competencias, que el estudiante pueda resolver diferentes tipos de problemas basándose en la investigación. Esto implica elementos como infraestructura, laboratorios, sistemas de información. Uno no puede esperar que un estudiante enfrente una situación problemática teniendo un solo texto escolar como consulta.
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Al no tener bibliotecas, al no tener los recursos educativos acordes a lo que se está desarrollando, tenemos los resultados que se muestran en las evaluaciones censales: hemos alcanzado un determinado nivel y no podemos seguir avanzando.
Y el otro elemento que es muy importante es el de la salud de los escolares. Si los niños están desnutridos, mal alimentados o tienen alguna enfermedad, su rendimiento baja.
¿Cómo se pueden aprovechar herramientas tecnológicas como la inteligencia artificial en la educación?
La inteligencia artificial acelera el proceso de construcción de contenido. Y al poder trabajar sobre textos, imágenes y contenido multimedia, se puede hacer cosas maravillosas. El gran reto es cómo, en base a esta generación de contenido, podemos desarrollar las competencias de nuestros estudiantes. No es un proceso sencillo. En primer lugar, hay que satisfacer las necesidades de conectividad.
Lo segundo es utilizar adecuadamente estos recursos, conocer sus ventajas y, en base a ellas, lograr la resolución de problemas. Nuestro sistema curricular, al hablar de las tecnologías o los recursos de información, se centra en el desarrollo de habilidades. Para ello, necesitamos de plataformas que puedan ayudarnos a simular determinados procesos. Podemos ayudarnos de los dispositivos electrónicos, en especial de los celulares.
Entrevista publicada en el Diario Nuevo Sol el 17 de julio de 2026



