En el marco de un encuentro internacional organizado por Derechos Humanos sin Fronteras, Cecilia Chipana Urrutia presentará la exposición «Democracia, seguridad, trabajo digno y derechos humanos: desafíos para la gobernabilidad en el Perú». A continuación, algunos de los puntos clave.
¿Qué podemos esperar los próximos años en materia de gobernabilidad?
La gobernabilidad no va a depender exclusivamente del Poder Ejecutivo. Va a requerir del compromiso del Congreso bicameral y las instituciones del Estado y del diálogo permanente con los trabajadores, el sector empresarial y la sociedad civil. Solo así se van a poder construir políticas públicas que garanticen el trabajo digno como derecho humano.
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Según el INEI, siete de cada diez peruanos están en la informalidad. Esto significa que millones de personas trabajan sin estabilidad laboral, seguridad social, pensiones, ni gratificaciones. La informalidad afecta el ejercicio efectivo de los derechos económicos, sociales y, finalmente, la dignidad de las personas trabajadoras y sus familias.

¿Qué acciones concretas se deberán tomar en cuenta?
El crecimiento económico no siempre se ve reflejado en mejores condiciones laborales. Es necesario impulsar una política integral de formalización que combine simplificación administrativa para las MYPE, capacitación, acceso al financiamiento, fortalecimiento de la inspección laboral con enfoque preventivo e incentivos para la formalización y generación de empleo formal.
Ahora, hay muchos conflictos laborales que se agravan por ausencia de mecanismos permanentes de diálogo. La participación constituye un principio democrático. Es necesario fortalecer el Consejo Nacional de Trabajo y otros espacios que promuevan la participación de los trabajadores, los empleadores y el Estado.
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¿El incremento de la Remuneración Mínima Vital deberá ser una prioridad?
Es un punto básico que no puede demeritar el gobierno de turno. El aumento del costo de vida afecta el poder adquisitivo de las familias trabajadoras. Entonces, es pertinente y necesario institucionalizar mecanismos técnicos periódicos para su actualización mediante el diálogo. Y esta actualización debe considerar tanto la inflación, como la productividad y la evolución de la canasta básica familiar.
¿Cuál es su diagnóstico de la situación de las mujeres y jóvenes?
El 73.1% de las mujeres trabajan en informalidad. Persisten brechas en empleo, ingresos, estabilidad y protección social. Un enfoque objetivo de la igualdad requiere condiciones reales para ejercer los derechos, no solamente un reconocimiento formal, no solo se trata de cuotas. Es necesario impulsar realmente políticas que promuevan la igualdad de oportunidades.
Con respecto a los jóvenes, el 84.8 % de los trabajadores entre 14 y 24 años de edad se encuentra en la informalidad. Un empleo digno permitirá que construyan proyectos de vida con autonomía y mayores oportunidades. En ese sentido debe fortalecerse política de inserción laboral juvenil, la capacitación y el acceso al primer empleo formal.
¿Cómo ve la relación de Keiko Fujimori con el sector gremial?
Yo creo que la señora Fujimori tiene su propia agenda, una en la que remarca el tema del orden. Espero que ese orden no se convierta en autoritarismo. Hay un 50 % que no ha votado por ella. Tendrá que saber ganarse ese espacio de una manera inteligente y sobre todo empática. Va a tener que existir una presión social de parte de los gremios, sindicatos, federaciones y confederaciones.
Entrevista publicada en Diario Nuevo Sol el 15 de julio



