Comuneros de la Comunidad Campesina de Chavín (Chincha) se movilizaron este lunes 20 en defensa de 28 hectáreas de tierras comunales que pretenden ser vendidas a la minera Nexa Resources. Denuncian que el acuerdo de venta, aprobado en una asamblea comunal realizada el 12 de julio, es fraudulento. Diario Nuevo Sol conversó con la comunera calificada Salomé Lliuya, comisionada que nos dio su versión de parte.
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ORIGENES
Los orígenes del conflicto entre la minera y la comunidad se remontan a 2005, según indica Lliuya: En ese año, Nexa Resources, entonces Milpo, habría adquirido quinientas hectáreas de las tierras de la comunidad campesina a un precio irrisorio.
Sin embargo, los problemas escalaron debido al no cumplimiento de un convenio marco y posteriores adendas suscritas con la empresa. Dicho convenio prometía a los chavineros trabajos en planilla para sus hijos, obras de gran envergadura e, incluso, la creación de un instituto de textilería.
Lliuya resalta que, en todos estos años, las sucesivas juntas directivas de la comunidad habrían antepuesto los intereses de la minera antes que los de los comuneros.
ASAMBLEA
El 12 de julio de este año, la directiva comunal de turno, encabezada por el presidente Manuel Félix Manrique, convocó a una Asamblea General Extraordinaria para aprobar la venta de 28.1807 hectáreas comunales a Nexa Resources, a solicitud de la propia minera que remitió la carta N°217-2026-GS.UMCL.

Según Lliuya, la reunión se hizo sin un peritaje, sin tasación y sin informar con claridad qué terrenos se transferirían. «No sabemos ni siquiera cuál es el terreno que va a vender», denuncia. Pese a que la mayoría votó en contra, la directiva habría aprobado la venta sin alcanzar los dos tercios que exige el estatuto comunal.
Videos que circulan en redes sociales respaldan esta versión.
AMBIENTE
Pero los problemas que enfrenta el la Comunidad Campesina de Chavín irían más allá de la pérdida de las 28 hectáreas en cuestión. La vocera también denuncia contaminación en la cuenca del río Topará, zona donde los comuneros cultivan palto y otros frutales. Esto, como consecuencia de la actividad de Nexa Resources en la unidad minera Cerro Lindo.
Análisis realizados en la zona por la Universidad Agraria La Molina habrían detectado altos niveles de cadmio. Por ello, la plataforma de lucha de los comuneros exige, entre otros puntos, una auditoría ambiental internacional independiente.
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BLOQUEO
Tras la movilización pacífica de este lunes, la comisión que representa Lliuya continúa recolectando firmas para exigir una nueva asamblea, con el respaldo de al menos la quinta parte de los comuneros calificados que exige el estatuto comunal.
Los comuneros que hacen parte de los reclamos no descartan medidas más radicales si no se atienden sus demandas. Entre estas medidas estaría un eventual bloqueo de la vía de acceso a la unidad minera Cerro Lindo. “Está prohibido tomar las carreteras, lo sabemos. Pero la que va a la unidad minera está dentro de nuestro territorio comunal. Eso sí lo podemos hacer”, señala la vocera.

El problema de la tierra sigue siendo la cuestión de fondo. Salomé Lliuya así lo indica: “Lo único que nos mueve es salvaguardar nuestra supervivencia. Somos comuneros, somos una comunidad indígena quechuahablante. Para nosotros, nuestro territorio, nuestra Pachamama, es todo. Y es nuestro deber defenderla”.



