Rodríguez Mackay: “No hemos tenido carácter para enfrentar a China”

El excanciller Miguel Ángel Rodríguez Mackay analiza las relaciones del Perú con EE. UU. y China a propósito del megapuerto de Chancay

El excanciller Miguel Ángel Rodríguez Mackay analiza las relaciones del Perú con EE. UU. y China a propósito del megapuerto de Chancay

Escribe: Hector Narvaez

En medio de la tensión entre Estados Unidos y China por el megapuerto de Chancay, ¿el Perú tarde o temprano tendrá que elegir un bando?

El Perú no debe ser un país alineado. Siempre hubo un esfuerzo en la política exterior peruana por conservar la dignidad nacional, muy importante para que los poderosos nos respeten. El país debe estar alejado del alineamiento porque significa proximidad a la dependencia.

La pugna entre el hegemón (Estados Unidos) y el que quiere serlo (China) no es nueva. Debemos ser extraordinariamente inteligentes en nuestra visión de política de Estado para no alinearnos con ninguno, sino más bien buscar el equilibrio, lo que yo denomino una ‘visión multilateralizada del Perú’ que pueda tener espacio para los dos.

¿Qué beneficios nos puede traer haber sido nombrados por EE. UU. aliado principal no miembro de la OTAN?

El ser aliado principal no miembro de la OTAN hace parte de las estrategias de Estados Unidos para convertir a un país en uno especial respecto a los demás, construyendo una alianza singular con ciertas preeminencias y privilegios que no se suele tener con otros.

Para el Perú, esto significa una extraordinaria oportunidad de vincularnos con el hegemón en términos de seguridad, defensa y más. Este privilegio se da sobre la base de que Estados Unidos ve en el país virtudes asociadas a sus recursos y a la geopolítica. Nos corresponde devolver el gesto, ser recíprocos, pero siempre buscando que prevalezca el interés nacional.

¿Qué es la diplomacia de la trampa de la deuda, asociada a China?

China es el mayor depredador del planeta. Los chinos llegan a un país, levantan puentes, carreteras, construyen puertos… todo con el único objetivo de extraer los recursos que necesitan para superar a Estados Unidos. No lo hacen para que ese país sea desarrollado.

Chancay tiene un puente ciclópeo y un puerto con cualidades de megapuerto y, sin embargo, a su alrededor hay una ciudad que sigue tan igual como hace diez o quince años.

Los chinos, al invertir, buscan que los países entren a un marco de dependencia. Y en algunos casos llevan a los Estados, una vez endeudados, a los límites del sojuzgamiento.

¿Qué leyes nos hacen falta para que los chinos nos den fábricas y no solo puentes?

Antes que de leyes, se trata de decisiones tomadas en nuestros niveles político y diplomático. No hemos tenido carácter para enfrentar a China en una mesa de negociaciones y decirles que queremos tener los procesos protocolizados de industrialización que hicieron grande a China. No hemos sido capaces de pedírselos a uno de los dos países más industrializados del mundo.

Eso es una vergüenza, no es posible que no lo hayamos hecho en contraparte a darles Chancay y permitir que sus empresas operen en el Perú.

¿Qué perfil cree que debe tener nuestro próximo ministro de Relaciones Exteriores?

Se debe elegir a un ministro que no le tenga miedo a las grandes ligas de la política internacional, que crea que el Perú debe vincularse directamente con los grandes actores, que el país tiene la capacidad para ser protagonista en el derecho y las relaciones internacionales y que adopte una política exterior vanguardista.

Lo más importante es que sea un hombre con carácter, que quiera a su país y no venda la patria como vemos que acaba de hacer un juez con un fallo vergonzoso. Cuidado con eso.

Entrevista publicada en Diario Nuevo Sol el 16 de febrero de 2026

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